En el corazón de las comunidades rurales de la región Mezcalapa, el patio trasero de cada vivienda alberga mucho más que un espacio de crianza: es un laboratorio vivo de biodiversidad y memoria ancestral. Frente a la pérdida progresiva de líneas genéticas autóctonas y el riesgo de erosión lingüística en el sureste mexicano, la investigación de frontera demuestra que el diálogo entre el método científico y la sabiduría indígena representa la clave para construir modelos de desarrollo genuinamente sustentables e incluyentes.

Para abordar de manera integral la vulnerabilidad nutricional y fortalecer el patrimonio inmaterial en el estado, la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), a través del Grupo de Investigación Ecología y Sistemas Pecuarios Sustentables (ECO-SIPS) de la Escuela de Estudios Agropecuarios Mezcalapa, puso en marcha el proyecto "Voces del Traspatio: Manejo Sostenible y Conservación de Gallinas Criollas y Guajolotes para la Soberanía Alimentaria en Comunidades Zoques de la Región Mezcalapa”.

La iniciativa socioambiental, coordinada por el investigador Francisco Antonio Cigarroa Vázquez, interviene de forma directa en ocho comunidades de alta marginación pertenecientes a los municipios de Ocotepec, Francisco León y Copainalá. El programa atiende la vulnerabilidad de las aves nativas, las cuales poseen una extraordinaria adaptación biológica y resistencia climática que se ha visto amenazada por la introducción desordenada de razas comerciales y la falta de diagnósticos actualizados en la zona.

El plan de trabajo se articula en dos etapas estratégicas: Una primera fase de diagnóstico y documentación de cuatro meses, en la que se registra el conocimiento de los adultos mayores zoques sobre medicina veterinaria tradicional para elaborar materiales educativos bilingües; y una segunda fase de consolidación de 11 meses, enfocada en capacitar a las familias en técnicas agropecuarias mejoradas para incrementar la producción de carne y huevo, al tiempo que se establecen núcleos familiares de conservación genética.

Entre las innovaciones metodológicas más destacadas del proyecto figura la creación de los "Nidos de Lenguas Avícolas". Esta estrategia pedagógica integra la enseñanza y el uso cotidiano del idioma zoque en niñas y niños de entre 5 y 12 años mediante el aprendizaje práctico del cuidado de las aves. A través de talleres intergeneracionales, programas radiofónicos, documentales y dinámicas lúdicas, se garantiza la transmisión natural del patrimonio lingüístico a las nuevas generaciones.

Asimismo, la intervención coloca el empoderamiento femenino en el centro de la estrategia comunitaria, reconociendo que la gestión del traspatio ha sido históricamente liderada por las mujeres zoques. Más del 60 % de los participantes en los procesos formativos son mujeres, priorizando hogares con jefatura femenina, e impulsando la certificación de seis promotores comunitarios para asegurar la sostenibilidad del proyecto. En total, la iniciativa beneficia de forma directa a 230 familias y 180 niños, impactando a más de mil habitantes.

Al integrar de forma armónica la conservación de la agrobiodiversidad doméstica, la seguridad alimentaria, la equidad de género y la revitalización de las lenguas originarias, este modelo demuestra cómo la universidad pública genera conocimiento aplicado para responder a las demandas históricas de las comunidades indígenas.

Con la implementación de este proyecto multidisciplinario de alto impacto social, la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas refrenda su vocación de servicio, su compromiso con la excelencia académica y su liderazgo en la construcción de alternativas sustentables para el desarrollo regional.


Texto: Yadira Fontes García

Imagen: Cortesía del equipo de investigación (Escuela de Estudios Agropecuarios Mezcalapa-UNACH)