Imagine entrar a un salón de clases en Chiapas donde los exámenes tradicionales han sido sustituidos por máscaras de lobos, castillos de papel y risas espontáneas. En este espacio, el idioma de Víctor Hugo y Antoine de Saint-Exupéry no se memoriza mediante tediosas listas de verbos abstractos, sino que se vive y se experimenta a través de los ojos de Caperucita Roja, Cenicienta, El Gato con Botas o El Principito. Este escenario plantea una interrogante que la ciencia de la educación ha comenzado a responder con éxito: las historias que han acompañado a la humanidad durante siglos poseen la llave maestra para que la niñez chiapaneca domine una lengua extranjera de forma completamente natural, un hecho que ha quedado demostrado ante la comunidad científica internacional.

El responsable de esta transformación pedagógica es el Dr. José del Carmen Eliud Arias González, docente de la Facultad de Lenguas en el Campus Tuxtla de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). Con una trayectoria académica consolidada como Doctor en Educación, Maestro en Didáctica de las Lenguas y Licenciado en la Enseñanza del Francés, el Dr. Eliud ha centrado sus esfuerzos en el desarrollo de métodos innovadores y dinámicos para la formación de docentes. En colaboración con la investigadora Maria Elena Lobaton Urgel, el especialista diseñó esta experiencia didáctica dentro del programa "FRANCHIS", una iniciativa cobijada por la UNACH, institución que respalda el proyecto con más de cincuenta años de experiencia en la enseñanza de idiomas en la capital del estado.

La rigurosidad metodológica y los hallazgos de este experimento pedagógico cruzaron las fronteras nacionales para ser publicados en la prestigiosa revista científica internacional Synergies Chili, en su edición correspondiente al año 2025. Dicha publicación pertenece a GERFLINT, un grupo de investigación lingüística de élite con sede en Francia que colabora estrechamente con la prestigiosa Casa de las Ciencias del Hombre en París, lo que otorga al trabajo un sólido respaldo internacional.

El experimento técnico se desarrolló con un grupo de quince niños y niñas con edades comprendidas entre los 11 y los 13 años, quienes participaron en cincuenta horas de clases efectivas a lo largo de un semestre. La premisa central del estudio radica en aprovechar la memoria cultural y los conocimientos previos del estudiante para asimilar un conocimiento nuevo. Al utilizar relatos clásicos de autores universales como Charles Perrault, los hermanos Grimm o Hans Christian Andersen, los investigadores lograron que el cerebro de los alumnos no sufriera el estrés cognitivo de intentar comprender el hilo conductor de la trama, debido a que ya conocían las historias a la perfección en su idioma natal. Esta liberación de energía mental permitió que los niños concentraran toda su atención en la asimilación de los nuevos sonidos, la fonética y el vocabulario en francés.

Desde la perspectiva de la psicología educativa, la investigación se sostiene sobre el concepto fundamental del "Filtro Afectivo". Esta teoría señala que si un alumno experimenta miedo, ansiedad, aburrimiento o presión en el aula, su mente levanta de forma automática un muro invisible que bloquea la entrada del aprendizaje. El uso de los cuentos clásicos actúa como un catalizador que baja este muro defensivo, propiciando un ambiente de absoluta confianza y seguridad. A la par, se estimula un aprendizaje significativo debido a que el nuevo idioma se ancla firmemente en la estructura cognitiva que el niño ya posee, mientras que el docente asume el rol de mediador cultural, un puente humano que conecta con armonía la identidad chiapaneca con el universo francófono.

La secuencia didáctica en el aula se estructuró cuidadosamente en tres momentos estratégicos y fluidos. En la fase previa a la lectura, el docente activa los recuerdos de la infancia de los alumnos sobre el relato y los motiva a formular hipótesis creativas. Posteriormente, durante la lectura guiada, el profesor realiza una interpretación altamente teatral utilizando mímicas, gestos corporales y marcadas entonaciones dramáticas para dar un sentido inmediato a las palabras en francés sin necesidad de traducir directamente. Finalmente, la etapa posterior a la lectura se convierte en el espacio de mayor libertad creativa, donde los infantes realizan dramatizaciones utilizando máscaras, crean dibujos originales, entonan canciones y reescriben los finales de los textos tradicionales.

Los resultados principales del estudio revelaron que el uso de máscaras funcionó como un escudo psicológico de gran eficacia. Al asumir la personalidad del lobo o de un personaje fantástico, los niños perdieron la timidez y el miedo a equivocarse al hablar en público, sintiéndose protegidos por el rol que interpretaban. La adquisición del vocabulario se produjo de forma inconsciente y orgánica gracias a la repetición constante dentro del contexto de la trama y a la identificación de palabras transparentes, que son aquellos términos que guardan una enorme similitud gráfica y fonética entre el español y el francés. Con esto se demostró científicamente que el juego, la dramatización y la risa no constituyen distracciones en el aula, sino motores neurobiológicos esenciales que aceleran la comprensión lingüística.

En su diagnóstico final, el Dr. Eliud Arias concluye que los cuentos clásicos representan herramientas de un poder extraordinario que superan por completo los alcances de los manuales y libros de texto convencionales. Al movilizar de manera conjunta las emociones, la empatía y la imaginación, el equipo de investigación de la UNACH ha comprobado que la enseñanza del francés en la niñez de Chiapas puede transformarse en una experiencia duradera, profundamente humana y con un verdadero sentido de felicidad para el desarrollo escolar.

Referencias:

Arias González, J. d. l. C. E., & Lobaton Urgel, M. E. (2025). Apprendre le français à travers les contes classiques : une expérience didactique avec des enfants à Chiapas, Mexique. Synergies Chili, (21), 11-25. https://gerflint.fr/images/revues/Chili/Chili21/arias_lobaton.pdf


Texto: Raúl Ríos Trujillo / Divulgación de la Ciencia y el Conocimiento UNACH

Imagen: Dirección General de Investigación y Posgrado (DGIP)