Imagine que, de la noche a la mañana, las palabras que utiliza para nombrar sus recuerdos, el nombre de los árboles de su patio, los arrullos de su infancia y los secretos que heredó de sus abuelos dejaran de tener sentido para el resto del mundo. Imagine que la sociedad le obligara a silenciar su propia voz para poder encajar, estudiar o trabajar. Para millones de personas en nuestro país, esto no es un ejercicio de imaginación, sino una realidad histórica y cotidiana.
Las lenguas originarias de México no son reliquias folclóricas del pasado destinadas a habitar congeladas en las vitrinas de un museo o a ser recordadas únicamente en celebraciones nacionales; son sistemas vivos de conocimiento profundo, filosofías complejas, ciencias del territorio y, sobre todo, formas de resistencia que laten con fuerza frente al olvido. Sin embargo, las presiones históricas de una castellanización impositiva y los microrracismos cotidianos amenazan constantemente con silenciar estas voces milenarias.
Frente a este urgente panorama, la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), a través de la Facultad de Ciencias Humanas para el Desarrollo Intercultural Sostenible, ha puesto en marcha un ambicioso proyecto transdisciplinario enfocado en salvaguardar la riqueza lingüística del sureste mexicano. Esta iniciativa, según su resposable técnico el Doctor Martín Plasencia González responde de forma directa a la Agenda Nacional de Planificación Lingüística del país y busca comprender las rupturas y continuidades generacionales para combatir el desplazamiento lingüístico desde la raíz misma de las comunidades.
Coinvestigación: Cuando la comunidad toma la ciencia en sus manos
La verdadera innovación y el corazón de este proyecto radican en romper definitivamente con las jerarquías de la academia tradicional. En las ciencias sociales, ha sido común el modelo donde académicos externos asumen el rol de "expertos" que extraen información, mientras que los habitantes nativos actúan como simples informantes pasivos. Este proyecto destruye ese paradigma e implementa un diseño metodológico completamente horizontal.
Bajo la guía de investigadores con una amplia trayectoria y personas con amplia experiencia educativa, lingüística y comunitaria en los territorios, se ha estructurado un modelo de coinvestigación donde al menos la mitad del equipo científico está integrado directamente por docentes locales, traductores, promotores culturales, estudiantes universitarios, y otras personas originarias de las propias comunidades zoques, tsotsiles y tseltales.
Esta mirada compartida y respetuosa ha permitido al equipo cartografiar la complejidad lingüística en regiones geoterritoriales clave de Chiapas. La investigación ha revelado realidades sumamente contrastantes y alarmantes: por un lado, se analizan zonas con alta vitalidad lingüística como Larráinzar y Chalchihuitán para el tsotsil, u Ocotepec y Tapalapa para el zoque; por el otro, se identifican focos rojos de alerta crítica donde la discriminación estructural y el desuso tienen a variantes como el tseltal de la cabecera municipal de Las Rosas (con apenas un porcentaje mínimo de hablantes) prácticamente al borde de la extinción. Incluso el estudio extiende sus alcances hasta contextos urbanos complejos, analizando la resistencia de comunidades tseltal asentadas en la propia capital, Tuxtla Gutiérrez.
TikTok, videojuegos y escrituras emergentes: Las herramientas del mañana
Una de las premisas fundamentales del proyecto es que salvar una lengua requiere entender los lenguajes del siglo XXI y a las nuevas generaciones: las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Tras concluir una rigurosa etapa diagnóstica, la investigación avanza con fuerza hacia una fase de creación práctica e intervención que involucra a las infancias indígenas mediante talleres dinámicos basados en el concepto de la "escritura emergente".
A través de la documentación de la flora y la fauna locales utilizando sus propias grafías, se estimula el orgullo de los niños por su lengua y se genera un registro científico invaluable, recordándonos que cuando una lengua desaparece, también se extingue la memoria de la biodiversidad y el conocimiento botánico del territorio.
Para asegurar el relevo generacional y conectar con los jóvenes, el equipo de investigación apuesta por la apropiación social del conocimiento mediante la exploración de narrativas y plataformas contemporáneas:
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☑️ Generación de materiales interactivos e infografías botánicas junto con contenidos audiovisuales nativos.
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☑️ Propuestas de doblaje y traducción de fragmentos de videojuegos y dinámicas digitales de entretenimiento en TikTok.
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☑️ Redacción de propuestas metodológicas sobre legislación lingüística municipal para entablar un diálogo vinculante con los ayuntamientos y transformar la investigación en políticas públicas reales.
Chiapas: El epicentro de un diálogo latinoamericano
El impacto, la rigurosidad y la profunda empatía de este modelo de coinvestigación comunitaria han trascendido por completo las fronteras estatales. Debido al éxito de esta metodología horizontal, la UNACH ha sido elegida como la sede oficial para el Foro Regional de la Región Sur-Sureste por parte de organismos nacionales de investigación educativa como el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE).
Este encuentro no será un evento tradicional de ponencias académicas aisladas. En colaboración con prestigiosas universidades de Brasil, Chile, Argentina y Colombia, el espacio romperá los formatos rígidos para dar paso a conversatorios horizontales, relatorías comunitarias y visitas de campo directas en los territorios chiapanecos, convirtiendo a la región en el epicentro de la discusión sobre la educación intercultural en el continente.
Haciendo honor al lema institucional, “Por la conciencia de la necesidad de servir”, la máxima casa de estudios reafirma que la preservación lingüística es un acto de justicia histórica y defensa de los Derechos Humanos. Cada lengua es un espejo único e irrepetible del pensamiento humano; defender su permanencia en el tiempo no es un acto de nostalgia, sino una batalla activa para asegurar que el mundo no pierda uno de sus universos intelectuales más ricos y profundos.
Texto: Yadira Fontes G. / Divulgación de la Ciencia y el Conocimiento UNACH
Imagen: Archivo del proyecto PEE-2025-C-11

